Un retiro de paz
Glendalough es uno de los valles glaciales pero su mayor atractivo es el centro monástico fundado por San Kevin allá por el año 498. Buscaba un lugar tranquilo para meditar y lo encontró cerca del Lago Superior, en una tumba de la Edad de Bronce. Durante siete años durmió sobre piedras y vistió pieles de animales.
Pronto comenzó a tener cientos de discípulos que durante los dos siglos siguientes convirtieron este asentamiento en un monasterio con una gran comunidad.
Es un placer pasear por los restos del asentamiento y por los alrededores. Dos lagos; el superior y el inferior y toda una amplia zona acondicionada para aparcamientos, información y senderos bien señalizados para realizar diferentes rutas. Una de las más bonitas e impresionantes es la que rodea el lago superior. Es una ruta circular y se puede hacer en ambos sentidos.
Nosotros comenzamos caminando por la orilla del lago, para luego ascender por un camino de piedras zigzagueante y extenuante. En ese momento comenzó a soplar un viento muy fuerte, tanto que varias veces nos hizo perder el equilibrio y ascender con más cuidado.
| Vista del lago superior y del río por donde subiremos |
| Vista de la llamada cama de San Kevin |
| Ascendiendo, el de la bici le echó lo suyo para bajar |
Una vez terminaron las rocas, el paisaje allí arriba se convirtió en una llanura con vegetación escasa y humedales, poner pie en tierra era peligroso y a la vez gracioso porque la tierra parecía una colchoneta hinchable.
| Hacía tanto viento que no me caía |
Por suerte el camino a partir de este punto pasa a ser una pasarela de troncos continua, formando escalones y preparada para evitar los resbalones.
La ruta continua volviendo a bordear el lago por el lado opuesto pero esta vez desde la cima de la montaña, con unas vistas realmente hermosas.
Por último, la bajada se compone de cientos de escalones de madera atravesando un bosque mágico y frondoso donde reina la oscuridad.
| Vistas desde la cima y la pasarela de madera |
Comentarios
Publicar un comentario