El Nido del Aguila

Al abrir la ventana, la vista era de un color intenso, laderas de un verde como si acabasen de cortar la hierba, y más arriba montañas y montañas que invitaban a un agradable paseo por las alturas. Sí, estamos en los Alpes, frontera con Austria.





Pongo el GPS rumbo a Obersalzberg, y después de pagar 3 euros en el aparcamiento nos dirigimos al centro de documentación. Y qué puede haber aquí con un centro de documentación?, pues nada más y nada menos que el cuartel general de Hitler, al mismo tiempo que Berlín, durante su mandato.

 El pueblo de Berchtesgaden pasó de ser simplemente un destino de verano en el que Adolf Hitler solía alquilar una cabaña, para convertirse en todo un completo centro de operaciones nazi. La residencia fue ampliada y las casas y cabañas de los alrededores fueron “compradas” a los vecinos para derruírlas y contruír un complejo entramado de instalaciones que albergarían desde oficinas de las SS, casas privadas de los cabezas del Reich y un impresionante sistema de bunkers, comunicados entre sí por medio de túneles.
ejemplar del Mein Kampf

Bunker

Acceso a uno de los búnkeres


Todo el complejo fue destruido por las tropas aliadas, pero en su lugar se construyó el centro de documentación, donde inexplicablemente todo está en alemán. Como mucho algún folleto explicativo y una audioguía en inglés. (Nunca entenderé esta actitud sobre algo tan importante).
Emplazamiento original de la residencia de Hitler

Allí vamos pasando entre fotografías, vídeos, audios, de atrocidad en atrocidad y sigo pensando lo mismo, por más que veo, leo, estudio y pienso: no lo entiendo, por qué?
Desde el centro, puedo ver el mismo paisaje que tantas veces he visto en documentales sobre los vídeos que Eva Braun grababa sobre el Führer. Pero lo más espectacular está por venir.
Mirando hacia la montaña, elevando mucho la vista y si el día lo permite, en la cima vemos el Kehlsteinhaus, Eagle’s Nest, o Nido del Aguila.
Una residencia que el partido nazi le regaló a Hitler por su 50 cumpleaños. Nada menos que a 1834 metros de altura, la carretera que sube es toda una obra de ingeniería nazi, probablemente construída por reclusos. Tras veinte minutos de subida en autocar, curvas y más curvas, el trayecto no es apto para quienes tengan vértigo, pero las vistas son impresionantes.
El lago Konigssee desde el autobús a la subida

Vista general subiendo hacia el Kehlsteinhaus

El autocar no sube arriba de todo, sino que te deja en una explanada donde, después de adentrarse en un túnel, se coje el ascensor (el mismo por el que subía Hitler), completamente dorado por dentro y se asciende unos 100 metros.
Túnel hacia el ascensor, arriba se ve el Nido del Aguila

Interior del ascensor, parece de oro. Ojo al marco.

Dicen que en días despejados se llega a ver Salzburgo y que es una de las mejores panorámicas de toda Europa. Nosotros nos quedamos con las ganas, porque pese a que abajo brillaba el sol, arriba una espesa niebla lo cubría todo.
Las vistas no fueron lo esperado

George tuvo que conformarse con las vistas del cartel


Dimos unos paseos por la zona, y decidimos quedarnos a comer. A todo esto decir que el retiro del dictador, lugar de reuniones importantes y recibimiento de los más altos mandatarios, hoy en día es un restaurante. Pues mismamente allí comimos, sin parar de mirar a nuestro alrededor  e imaginarnos ese pedazo de la historia.
Restaurante en el interior

Salón principal, aquí tuvieron lugar importantes reuniones

Chimenea en el salón



Y finalmente el tiempo nos dio una tregua y pudimos ver estas maravillas.

Con imaginación, al fondo se ve Salzburgo, Austria.

Vista super-zoom del centro de documentación.



Y al llegar, mmmmm, una cervecita?. 



George estaba alucinando porque nos encontramos con esta pista de Bobsleigh

Comentarios

  1. CON TANTA CERVEZA....NO SE YO, EL PAISAJE IGUALITO QUE AQUI, NO PARAN DE PLANTAR FUEGO ,Y LAS PLANTAS IGUALITO QUE LAS NUESTRAS. UN ABRAZO .CORGEIRA

    ResponderEliminar

Publicar un comentario